domingo, 25 de mayo de 2008



Este era el aspecto de Gerobatrachus hottoni, un animal que vivió hace 250 millones de años en Texas y que ha resultado ser el eslabón perdido que demuestra que las ranas y las salamandras descienden de un grupo de anfibios extinto conocidos como temnospóndilos. Mientras la forma de su cráneo es ancha como la de la rana, la fusión de dos huesos en su tobillo es una característica singular que comparte con las salamandras, según afirman los autores del estudio en la revista Nature.

No hay comentarios: